top of page
  • Whatsapp
  • Instagram
  • Youtube
  • Spotify
Intenso creador (24).png
Intenso creador (26).png
Diseño sin título (5).png

UN PIBE QUE NO ENCAJABA

Había una vez un pibe al que echaron del colegio por rebelde.

Nunca me gustaron demasiado las normas ni los moldes. Hacía lío, sí, pero con el tiempo entendí que no era rebeldía sin causa: era un nene buscando ser visto.

 

NO TE PONGAS MUY COMODO ¡QUERIDO!

Tras cambiarme de colegio tuve un leve golpe de suerte. Un viento a favor me permitió conectar con mi primer grupo de amigos. Seguí siendo rebelde, pero un poco más sabio. Me metía en líos, pero siempre zafaba. Me había convertido en un pícaro de esos que tiran la piedra y nunca encuentran sus manos.

A los veinte años creí que mi vida ya estaba resuelta.

Era visitador médico, tenía trabajo, amigos, pareja, una estructura que parecía firme. Pero de golpe, todo eso se cayó. La muerte de un gran amigo fue el primer golpe. Después vinieron otras pérdidas, una tras otra, hasta que mi mundo interno se desmoronó por completo.

​Ahí empezó el verdadero quiebre.

 

Diseño sin título (7).png
Diseño sin título (8).png

Bienvenido al caos

En medio de ese derrumbe, algo se abrió en mí. Un despertar espiritual que no llegó como luz, sino como caos. Empecé a percibir cosas de las personas que nadie decía. Sensaciones, emociones, verdades incómodas. Al principio pensé que me estaba volviendo loco.

Renuncié a mi trabajo y me fui de mochilero por Centroamérica. No estaba escapando: estaba buscando sentido. Fue en ese viaje —y en los años que siguieron— donde la sensibilidad se amplificó y el arte apareció como salvación. Empecé a componer música sin saber de dónde venía. Las canciones simplemente bajaban. No podía parar. Necesitaba expresar algo que no sabía nombrar.

 

Tocar fondo

Vinieron años muy duros. Siete años de profunda soledad. Nada me salía. Me aislé. Llegué a vivir en la calle. No tenía para comer ni ganas de vivir. Sentía que había perdido todo.

Y ahí apareció él: el Perro Herrera.
Un amigo que no me rescató con soluciones, sino con una frase que me marcó para siempre:
“Esto no es una maldición. Es un don que no estás sabiendo encauzar. Y nunca más vas a estar solo.”

Fue él quien me hizo ver que mi historia merecía ser contada.

 

Diseño sin título (9).png

El arte me salvó la vida

Diseño sin título (10).png

Con el tiempo entendí que no solo componía canciones: estaba canalizando mundos. Imágenes, escenas, símbolos. Un niño de pelo púrpura, un lobo enorme, chamanes, magia ancestral. Así nació Demian Hux, una saga literaria creada para compartir una experiencia extraordinaria.


Después llegó Akasha Trip: poemas akáshicos canalizados, música y reflexiones filosóficas unidas en una misma obra.

Hoy sé algo con certeza: el arte me salvó la vida.


Y también sé esto: no estamos solos. Incluso cuando todo parece perdido, la vida puede darse vuelta en cualquier momento. A veces, solo hace falta escuchar lo que quiere nacer a través nuestro.

Todo esto lo hago para encender esa pequeña chispa dentro de quienes quieran dejarse abrazar por la música de las estrellas.

Te invito a embarcarnos en este hermoso viaje de autoconocimiento y redención.

Escribo para darte la certeza de que todo lo que estás viviendo es para encender tu propósito de vida. Acá estoy para cuando me necesites.


Atte. Dufur

 

akasha tik tok (6).png
Intenso creador (47).png

Contacto

¡Gracias por tu mensaje!

© 2026 – Atte. Dufur – Todos los derechos reservados.

bottom of page